jueves, 26 de diciembre de 2013

 El  Señor del Mundo antes de Sanat Kumara
       Conocí Mi mayor Luz con el Amado Himalaya en el Este. Allí, también, logré un sentido de paz y liberación de las apariencias. Creo que ustedes recordarán que después de la venida de Nuestro Señor Sanat Kumara, que ocupó el puesto del anterior Señor del Mundo - Shri Magra - el Amado Sanat Kumara emitió el llamado del corazón pidiendo voluntarios de entre los Espíritus Guardianes de otras estrellas y planetas para ayudar a la inocente evolución de la Tierra atrapada en el sueño de los sentidos del alma. Mi Hermano Gautama Buddha y Yo respondimos a esa llamada en los niveles internos mientras nuestros cuerpos dormían. Recuerdo bien estar en pie ante la Presencia de Santa Kumara y reconocer a ese Ser magnificente a quien no había visto desde que Nosotros dejamos Venus, mucho antes de Su venida.
The Lord of the World before Sanat Kumara
I knew My greatest Light with the Beloved Himalaya in the East. There, too, I achieved a sense of peace and freedom from appearances. I think you will recall that after the coming of Our Lord Sanat Kumara, Who took the place of the previous Lord of the World - Shfi Magra - the Be•loved Sanat Kumara sent forth the heart call for volunteers from among the Guardian Spirits in the other stars and planets to help the innocent earth evolution who had been caught in the soul sleep of the senses. My Brother Gautama Buddha and Myself answered that call at inner levels while Our bodies slept. I remember well standing in the Presence of Sanat Kumara and recognizing that magnificent Being Whom I had not seen since We had left Venus long before His coming.
Traducido de la página 31 del libro “Love is still the Way” (El amor sigue siendo el camino),
del Amado Señor Maitreya, actual Buddha de la Tierra

The Lord of the World
The Lord of the World supervises the Great White Brotherhood. He works under the supervision of Helios and Vesta, serving, primarily with the Karmic Board and the World Teacher. The first Lord of the World was Sanat Kumara.
El Señor del Mundo
El Señor del Mundo supervisa la Gran Hermandad Blanca. Él trabaja bajo la supervisión de Helios y Vesta, sirviendo, principalmente, con la Junta Kármica y el Instructor Mundial. El primer Señor del Mundo fue Sanat Kumara.
Traducido de la página 39 del libro “Ascended Masters and Their Retreats”
(“Los Maestros Ascendidos y Sus Retiros), cuyo autor es Werner Schroeder

Comentario de Julia Escuder, facilitadora del Grupo Vida Libre:
Saludos y bendiciones. Hace unas semanas expusimos esta contradicción que habíamos detectado entre textos dedicados a difundir las Enseñanzas de los Seres Ascendidos dadas a la humanidad a través de Sus mensajeros autorizados, los amados Godfré Ray King y Miss Geraldine Innocente. Solicitamos ayuda a instructores y estudiantes de estas Enseñanzas - sólo a los interesados en preservar Su Pureza, aunque también nos contestaron desde otros Grupos a los que no acudimos por la sencilla razón de que sus obras proclaman que esa Pureza no está entre sus prioridades (“Por sus obras los conoceréis”).
     La respuesta ha venido, y estamos muy agradecidos: en primer lugar, a los Seres Divinos que nos dieron esta Enseñanza y que la custodian y administran - especialmente a la Amada Querubina Lovelee (Querubina Guardiana del “Puente a la Libertad”), a la Amada Astrea (Diosa de la Pureza), a la Amada Palas Atenea (Diosa de la Verdad) y a Su complemento Divino, el Amado Mahá Chohán. Ellos nos invitan a preservar y difundir esta Enseñanza respetando Su Pureza, y a amar la Verdad y presentarla de un modo confortable (no como un mazo para darle en la cabeza a nuestro prójimo), y a no temer cualquier aparente incomodidad que la “búsqueda incansable de la Verdad” nos pueda producir, ni al aparente “ridículo” de equivocarnos y “tener que sacudirnos el polvo de las rodillas” tantas veces como sea necesario. La Verdad y el Confort son UNO.
     Agradecidos, también, a una dulce servidora de habla hispana, Ana, que nos informó de en qué libro y por parte de qué Ser se dio esta Enseñanza - el Amado Señor Maitreya - , y a otra dulce servidora de habla inglesa que escaneó la página del libro en inglés, y nos dijo que entiende que se trata de uno de los libros originales del “Puente a la Libertad” (aclaremos que no todos los que se presentan con esa etiqueta lo son). Qué alegría que quienes han contribuido a aportar luz en esta cuestión, son miembros de diferentes grupos en distintos lugares del Planeta. A algunos les parecerá de más este comentario, por ser obvio que “todos servimos a una misma Empresa”. Ojalá los hechos lo demuestren siempre:
Para tener una empresa espiritual que “refleje” la voluntad de Dios y “proyecte” la naturaleza de la Gran Hermandad Blanca, los elementos naturales de cada corriente de vida deben también mezclarse en un esfuerzo armonioso y cooperativo.” Amado Maestro Ascendido El Morya
Cada cual, si concede a este tema alguna atención, sacará sus propias conclusiones. Diferentes instructores me han dicho que ellos no se ocupan en esto, porque confían en los criterios de algún instructor, traductor, o editor humanos. El Amado Maestro Ascendido El Morya define esta actitud como “distraerse en la falsa seguridad de los logros de otro”. Desarrollar el tan necesario discernimiento es un proceso en el que habremos de equivocarnos muchas veces. Mejor que sea con nuestros propios errores: así aprenderemos de ellos y estará en nuestras manos enmendarlos y pedir perdón cuando sea necesario. Se sufre mucho en este planeta por vivir de acuerdo a criterios externos ajenos a la voz interior. Si sufrir decepciones en cualquier ámbito de la experiencia humana es doloroso, las más duras son las que se relacionan con lo espiritual. Esto es lógico, pues es lo más elevado y permanente en cada uno de nosotros. A veces lleva muchas encarnaciones recuperarse. Por eso mi gratitud es grande cuando “sufro” alguno de estos “despertares” o “sacudidas” aquí, a este lado del velo, cuando aún estoy a tiempo de corregirme y rectificar.
Todos los estudiantes pasamos por iniciaciones en las que se nos ofrece la posibilidad de comprobar si vivimos en armonía con el Orden Divino, y si no es así, corregir lo que fuese necesario. La lealtad es siempre, en primer lugar, a nuestra Presencia Yo Soy. Si la atendemos cuando nos hace una indicación, aunque nos suponga “incomodidad” aparente, nos mostrará el siguiente paso a realizar. También la lealtad a los Seres Ascendidos, que son UNO con la Voluntad de Dios, y por tanto, las indicaciones que dan siempre armonizan con las de la Presencia.
La “fidelidad” al instructor no-ascendido y al propio grupo, será, en lugar de lealtad, un abandono de la responsabilidad individual si se usa como pretexto para dejar de desarrollar el propio discernimiento. El Amada Maestro Ascendido El Morya, en Su libro “El Primer Rayo”, nos ofrece Enseñanza Iluminadora a este respecto:

      “Siendo la PACIENCIA el orden del cielo, tenemos que hacernos a un lado cuando vemos almas, aflojadas por los tremendos esfuerzos de la hueste angélica - particularmente del Señor Miguel - que finalmente se sacuden liberándose del letargo y elevan la vista y la visión para comprender el mensaje desplegado en el día presente. Entonces, cuando crees que están finalmente en el Sendero, como niños deseosos de volver al útero de su madre, se enroscan otra vez a la sombra de su nuevo redentor, dejan de hacer esfuerzos adicionales, ¡y esperan la salvación mediante el logro de éste! Triste es el día en que se despiertan para encontrarse, quizás, con que el redentor ha dejado de caminar en el sendero de la verdad y que su propio viaje, dependiente del progreso de la estrella a la que engancharon su vagón ¡se ha estancado o, peor aún, ha retrocedido!

Sabio es aquel que toma la vara en su mano, y camina el sendero por sí mismo, con los ojos abiertos, el corazón sintonizado con la voz del espíritu y manteniendo su propia vigilancia, sin distraerse en la falsa seguridad de los logros de otro - excepto para bendecirle como compañero de viaje - sino que hace que la meta de sus experiencias dependa de sus propios esfuerzos… pues son esos los que obtienen la victoria.                            M

Para tener una empresa espiritual que “refleje” la voluntad de Dios y “proyecte” la naturaleza de la Gran Hermandad Blanca, los elementos naturales de cada corriente de vida deben también mezclarse en un esfuerzo armonioso y cooperativo. Si un elemento insiste en predominar a expensas de otros, el “cristal” se distorsiona. Cada corriente de vida privilegiada con ser una parte de esta empresa tiene un ELEMENTO NATURAL necesario para un cuerpo corporativo eficaz. Si el proceso de mezcla requiere demasiado de la naturaleza del estudiante, ese estudiante, en algún momento, se irá, y el Maestro entonces intentará asegurar que otra corriente de vida con un elemento parecido tome su lugar.

¡PERSEVERAD! ¡Y que Dios MAGNIFIQUE VUESTRA BONDAD y BENDIGA ESTA EMPRESA… para que la sombra de ningún individuo se interponga en la luz de nuestra esperanza!                  M

Yo Soy tu amigo en la luz por siempre, y Mi Presencia nunca será disuelta por el fanatismo inmaduro de los “leales”. Tuyo para servirte                             M

Amado Maestro Ascendido El Morya. Traducido del libro “The First Ray” (“El Primer Rayo”)

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