viernes, 13 de junio de 2014

 Peticiones a la Junta Kármica 
en los Concilios del Retiro del Royal Teton

   
   Todos hemos oído o dicho frases como “los niños cada vez vienen más inteligentes”...o “más guapos, altos, despiertos, etc.” Además de la Ley de evolución que rige la Creación, ¿hemos reflexionado sobre los tremendos esfuerzos, amor y energías que están detrás de tantas mejoras que disfrutamos? Una Dispensación significa una bendición que se concede a la humanidad que excede lo que ésta se ha merecido por Ley de Causa y Efecto.
   Cada 15 de diciembre y cada 15 de junio se abre el Retiro del Royal Teton para el Concilio en que la Junta Kármica se reúne para decidir qué dispensaciones solicitadas por seres ascendidos y no-ascendidos serán aprobadas. Basta con mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta lo muy necesitados de ayuda que están los animales; los bellos, delicados y espiritualmente desarrollados niños que nacerán en familias y lugares donde necesitarán de toda la asistencia posible para que puedan realizar su Plan Divino en medio de tanta discordia; el aspecto femenino de la vida donde tanto karma hay que transmutar para bendecir a las mujeres; y un largo etcétera.
    Todos podemos presentar nuestras propias peticiones, o apoyar las amorosas y sabias peticiones presentadas por los Seres Ascendidos una y otra vez; pero esto conlleva sumir el compromiso de, durante los próximos seis meses, decretar, visualizar, cantar (a la Deidad en cualquiera de Sus manifestaciones), y actuar. Es decir, ofrecer de nuestra propia energía, pues la Junta Kármica sólo puede aprobar peticiones que lleven el respaldo, en energía voluntariamente ofrecida, de seres que están encarnados en la Octava o plano en el que esas bendiciones van a ser disfrutadas.
    Iremos ofreciendo ejemplos de peticiones presentadas por Seres Ascendidos y también no-ascendidos. Es recomendable que apoyemos lo que más cercano es a nuestro corazón; así nuestras energías fluirán en amor y entusiasmo para dar todo el apoyo necesario a lo que pedimos. Por ejemplo, si amamos mucho a los animales, y nos conmueve su sufrimiento bajo el yugo de personalidades humanas, tenemos una oportunidad de oro de ayudar, no a uno o a unos pocos, sino a todos ellos, solicitando una dispensación que los libere, a todos,  para siempre.          
                                                              Grupo Vida Libre

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