miércoles, 8 de agosto de 2012

LA AUTO-LÁSTIMA, SENTIMIENTO NEFASTO

     El ignorar esta Verdad es lo que hace posible que semejante egoísmo mantenga a la humanidad cargada en cadenas auto-creadas de limitación. Esta clase de ignoran­cia compromete la Experiencia de Vida de toda la raza, y constituye una negativa recalcitrante a entenderla Vida. Arrastra a miles de seres humano todos los años a las profundidades de la desesperación —totalmente innecesa­ria y evitable— cuando ellos podrían (y deberían) estar felices viviendo según la “Magna Presencia YO SOY” preten­de que vivan. Semejante actitud hacia la Vida no sólo impide el logro de cualquier cosa que valga la pena, sino que incapacita al individuo y lo llena de auto-lástima — uno de los medios más sutiles e insidiosos que la fuerza siniestra utiliza para minarle la resistencia y hacerlo negativo, el individuo tiene que permanecer positivo si pretende alcanzar la Victoria y expresar su Maestría. La fuerza siniestra que la humanidad en esta Tierra ha generado utiliza este método para evitar que los maravillo­sos individuos aspirantes logren su Liberación y utilicen el Pleno Poder de la Divinidad que les ha pertenecido desde el principio —el Regalo del Padre para Sus Hijos,
       De todos los defectos que la humanidad ha genera­do, la auto-lástima es la más inexcusable, porque es la cúspide del egoísmo humano. Mediante la auto-lástima, la atención de la conciencia personal, o yo externo, es absorbida completamente por los deseos humanos triviales, mezquinos y inútiles del cuerpo físico, ignorando por completo a la Gran, Gloriosa, Adorable, Omnisapiente, Todopoderosa Luz de la “Amada Magna Presencia YO SOY" que está siempre morando encima del cuerpo físico. Y aún así, se utiliza Su Energía para propósitos destructivos.
     La humanidad no podrá tener nada mejor que lo que experimenta hoy en día en tanto que no aparte la atención del yo inferior el tiempo suficiente para recono­cer y sentir la Presencia de Dios, la “Magna Presencia YO SOY”, la fuente de la Vida de todo individuo y de toda Manifestación Perfecta.

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