miércoles, 16 de octubre de 2013

         Iniciaciones y sutilezas , por el Amado Mahá Chohán
 

    Cuánto más altas sean las iniciaciones a las que aspira el chela, tanto más sutiles serán las pruebas. Paz y equilibrio son dos cualidades importantes que los aspirantes tienen que expresar a fin de alcanzar el camino alto. Todo aquello que tienda a perturbar estas dos cualidades, no es más que la sombra de la creación humana, la cual, de asumirse un empeño diligente, puede ser eliminada mediante el uso consciente de la Llama Violeta Transmutadora. Un Maestro no sería Maestro si permitiera que las apariencias perturbaran Su paz, ya que de esta manera Su poder sería destruido.
     El Santo Ser Crístico es la inteligencia directriz del individuo, pero los cuatro cuerpos inferiores —mediante el uso del libre albedrío— interfieren con el Designio Divino de Perfección para la corriente de vida; y es sólo cuando el ser inferior coopera conscientemente con el Santo Ser Crístico, que esta expresión puede tener lugar. Una casa dividida contra sí misma no puede permanecer en pie; por tanto, que haya paz y unísono entre los siete cuerpos. Es en esta armonía que el chela sincero traerá a la manifestación externa, todas las cosas buenas que desea.
 
      Bien está conocer las señales que distinguen el camino ancho y fácil del sendero angosto. En el camino ancho el hombre puede vivir confortablemente, con un grado limitado de maestría. Piensa que basta con evitar los vicios burdos y no hacerle daño a nadie. Pospone la hora de hollar el sendero angosto hacia la maestría, escogiendo en el mundo aquello que le resulta fácil y placentero. "Más adelante lo haré mejor", se dice constantemente. Por el contrario, el sendero angosto se reconoce por las siguientes señales: El chela se empeña en someter sus inclinaciones humanas, sus iras y enojos, sus apetitos y pasiones, y observa que sus pensamientos humanos, sentidos y sentimientos externos ya no se imponen como antes. Cuando se hace consciente de su Presencia YO SOY, se vuelve hacia su fuente adentro para que lo ayude a superar sus debilidades.
     Cuando el chela ofrece su conciencia a los Maestros Ascendidos, Ellos elevan su acción vibratoria desde el mundo de la forma externa, de manera que la personalidad no pueda salpicarla con su imperfección. Esto tiene que ser una práctica constante a fin de poder superar la capacidad de pensar y sentir imperfección.
      No hay por qué temerle a la energía del mundo emocional del chela. Su naturaleza, por orden de la Deidad, es obedecer. Cuando el individuo cae en la cuenta de esto, se empeña en controlar los sentimientos y en no registrar o abrigar ira, enojo, resentimiento ni la miríada de otras cualidades destructivas.
 " Boletines Privados de Thomas Printz. Volumen 5" Serapis Bey Editores S.A.



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