miércoles, 20 de junio de 2012

Caminar por cuenta propia / Amado Maestro Ascendido El Morya


        Siendo la Paciencia el orden del Cielo, tenemos que hacernos a un lado del camino cuando vemos almas (aflojadas por los tremendos esfuerzos de parte de la Hueste Angélica -especialmente del Arcángel Miguel- y de los Hermanos y Hermanas que representan la liberación de conceptos gastados, errores y equivocaciones nacidos de la tergiversación de las verdades que se le han traido al hombre en cada era) que finalmente se auto-sacuden y liberan del letargo, y que elevan la vista para comprender el mensaje desenvuelto de la actualidad.
        Entonces, cuando se piensa que ellos al fin están en el Sendero, cual niños deseosos de regresar al útero de la madre, se acurrucan de nuevo a la sombra de su nuevo Redentor, cesan de hacer esfuerzos adicionales... ¡y esperan la salvación por cuenta de los logros del "salvador" designado! Triste es el día cuando se despiertan y encuentran, quizás, que el Redentor ha cesado de caminar sobre la Senda de la Verdad, y que sus propios viajes -que dependen del progreso hacia adelante de la estrella a la que han enganchado sus vagones- se encuentran estancados, o peor aún... ¡han echado para atrás! 


       Sabio es aquel que toma el cayado en su mano y camina la Senda por cuenta propia, con ojos abiertos, el corazón sintonizado con la voz del Espíritu, y manteniendo su propia vigilancia, sin depender de la falsa seguridad de los logros de otro (aunque, como compañero de viaje, no deja de bendecirle), sino que hace la meta de sus experiencias dependiente de sus esfuerzos... ya que tales son los que alcanzan la Victoria.
Amado Maestro Ascendido El Morya. "El Primer Rayo". Serapis Bey Editores S.A.

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